Voces de México

Textos de Elisa Díaz Castelo, Diana Garza Islas, Alan Valdez, Rocío Cerón y Yaxkin Melchy

ELISA DÍAZ CASTELO:

ESCOLIOSIS


En la búsqueda de la forma, 

se me distrajo el cuerpo. Es eso,

nada más, asimetría. 

La errata vertebral, 

el calibraje óseo, 

la rotación espinada. Es el hueso

mal conjugado. 

Es una forma de decir 

que a los doce años 

ya se ha cansado el cuerpo. 

Es la puntería errada de mis huesos, 

la desviada flecha.

No es lo que debiera, mi esqueleto

quiso escapar un poco

de sí mismo. Se le dice escoliosis 

a esa migración de vértebras,

a estos goznes mal nacidos, 

hueso ambiguo. 

A esa espina

dorsal

bien enterrada. 

A los doce años se me desdijo el cuerpo. 

Porque árbol que crece torcido, nunca. 

Porque mis huesos desconocen

el alivio

de la línea, 

su perfección geométrica.  

Me creció adentro una curva, 

onda, 

giro 

de retorcido nombre: escoliosis. 

Como si a la mitad del crecimiento

dijera de pronto el cuerpo mejor no, 

olvídalo, quiero crecer para abajo, 

hacia la tierra. Como si en mi esqueleto

me dudara la vida, asimétrica,

desfasada de anclas o caderas,

mascarón desviado, recalante.

Mi columna esboza una pregunta blanca

que no sé responder. Y en esta parábola de hueso.

De esta pendiente equivocada. De lo que creció

chueco, de lado, para adentro. 

Se me desfasan 

el alma 

y los rincones. Mi cuerpo:

perfectamente alineado desde entonces

con el deseo de morir y de seguir viviendo. 

Si las vértebras, si la osamenta quiere, se desvive,

rota por no dejar el suelo. Si se quiere volver 

o se retorna, retoño dulce de la tierra rancia, 

deseo aberrante de dejar de nacer

pronto, de pronto, con la malnacida duda

esbozada en bajo la piel, reptante.

Paralelamente. No es eso

no es 

eso 

no 

eso no, 

no es ahí, donde ahí acaba, 

donde empieza el dolor empieza el cuerpo. 


Si se duele, si tiembla, al acostarse

un dolor con sordina, un daltónico dolor vago, 

si el agua tibia y la natación, si la faja

como hueso externo, cuerpo volteado,

si los factores de riesgo y el desuso, 

si el deslave de huesos. Es minúsculo

el grado de equivocación, cuyo ángulo. 

A los doce años se me desdijo el cuerpo,

lo que era tronco quiso ser raíz. 

Es eso, el cuarto menguante, 

la palabra espina, la otra que se curva

al fondo: escoliosis. Es el cuerpo

que me ha dicho que no.

CREDO

Creo en los aviones, en las hormigas rojas, 

en la azotea de los vecinos y en su ropa interior

que los domingos se mece, empapada, 

de un hilo. Creo en los tinacos corpulentos, 

negros, en el sol que los cala y en el agua

que no veo pero imagino, quieta, oscura, 

calentándose. 

Creo en lo que miro 

en la ventana, en el vidrio

aunque sea transparente. 

Creo que respiro porque en él pulsa 

un puño de vapor. Creo  

en la termodinámica, en los hombres

que se quedan a dormir y amanecen 

tibios como piedras que han tomado el sol

toda la noche. Creo en los condones. 

Creo en la geografía móvil de las sábanas

y en la piel que ocultan. Creo en los huesos 

sólo porque a Santi se le rompió el húmero 

y lo miré en su arrebato blanco, astillado

por el aire y la vista como un pez 

fuera del agua. Creo en el dolor

ajeno. Creo en lo que no puedo 

compartir. Creo en lo que no puedo 

imaginar ni entiendo. En la distancia 

entre la tierra y el sol o la edad del universo. 

Creo en lo que no puedo ver: 

creo en los ex novios, 

en los microbios y en las microondas. 

Creo firmemente 

en los elementos de la tabla periódica,

con sus nombres de santos,

Cadmio, Estroncio, Galio, 

en su peso y en el número exacto de sus electrones. 

Creo en las estrellas porque insisten en constelarse

aunque quizá estén muertas. 

Creo en el azar todopoderoso, en las cosas

que pasan por ninguna razón, a santo y seña. 

Creo en la aspiradora descompuesta, 

en las grietas de la pared, en la entropía

que lenta nos acaba. Creo 

en la vida aprisionada de la célula,

en sus membranas, núcleos, y organelos. 

Creo porque las he visto en diagramas,

planeta deforme partido en dos

con sus pequeñas vísceras expuestas. 

Creo en las arrugas y en los antioxidantes. 

Creo en la muerte a regañadientes, 

sólo porque no vuelven los perdidos, 

sólo porque se me han adelantado.

Creo en lo invisible, en lo diminuto, 

en lo lejano. Creo en lo que me han dicho

aunque no sepa conocerlo. Creo 

en las cuatro dimensiones, ¿o eran cinco? 

Creí fervientemente en el átomo indivisible; 

ahora creo que puede 

romperse y creo en electrones y protones,

en neutrones imparciales y hasta en quarks. 

Creo, porque hay pruebas 

(que nunca llegaré a entender),

en cosas tan improbables e ilógicas

como la existencia de Dios.

de Principia, FETA 2018

ORFELIA LIMPIA EL CLÓSET

Aún tengo en el clóset el vestido

de novia sin usar y no sé dónde

comprar la naftalina. Esto es algo

que me preocupa últimamente.

Para empezar, me inquieta

no conocer el olor de alquitrán blanco.

No tengo ese recuerdo, ninguna abuela

se desvivía en recorrer con manos maceradas

sus primeros motivos, esos días

en los que sí vivía de a deveras, años

traducidos a tela, encaje, dobladillos.

Y ahora más que nunca me duele

todo lo que no tuve y al no tener

no será recordado. No conozco

el olor de la naftalina. Es más,

no sé dónde comprarla. Es urgente.

Imagino polillas negras, sus alas con ojos,

recorriendo mi vestido blanco:

filamentos y antenas: muselina y encaje.

No quiero alimentar insectos,

mariposas de hábitos nocturnos.

Mejor que permanezca 

con sus horas en blanco, sus páginas

que al no decir nada son capaces

de contenerlo todo: lo que ya no, el siempre

cortado al sesgo, rematado, el donde

no estuvimos, quienes ya no seremos.

Porque nosotros no, quiero

que el vestido permanezca, pretina,

lentejuelas y abalorios, sostenidas

todas sus costuras

por el hilo blanco de la trama

de una vida que ya no fue la nuestra.

En cualquier momento

podría ponérmelo y volver

a la persona que fui

como a la página favorita de un libro

que amamos y de tanto leerla se abre

exactamente en el mismo sitio.

Poder decirle al tiempo: esto.

Este instante que no pasó. Que siga

pasando para siempre. 

O tal vez sería mejor las polillas,

en la noche perenne y polvosa de los armarios,

se alimenten de él a demanda

como de leche materna

dulcemente añejada en encaje y muselina.

Para que crisálida y oruga

crezcan y de la tela, antenas,

se conviertan en lo que deben ser

y vuelen, ala con ala, se levanten.

Serán la vida no vivida

que tomó vuelo y desenvoltura.

Serán ellas descendencia. Llevarán

mi vestido de novia

por los aires, volando

más ligero que nunca,

traducido a nutrientes,

sustento, sustancia de otra vida

a la que no le pondremos nuestro nombre.

Serán lo que no fuimos.

Porque no es absurdo ni terrible

querer que los insectos

sean lo único

que sobreviva de nosotros.

de El reino de lo no lineal, FCE 2020

MANUAL PARA SOSTENER NIÑOS PEQUEÑOS

para Aurelia



A mi amiga le da miedo cargarlos

y la entiendo: ese peso incierto entre las manos, 

todo calvicie, boca y uñas diminutas. 

Aparte están las tías que siempre dicen: 

pero que no se le vaya la cabeza. 

Luego, hay que pensar en tantas cosas, 

dar soporte a la espalda, prevenir que lloren

y no olvidar la leche que hierve en la cocina. 

No sé si estamos hechas para tanto ajetreo, 

no nos damos a basto con nuestra poca vida

y casi siempre es suficiente el ruido 

de la página en blanco, el guion 

que en la pantalla pestañea su paciencia. 

Nos basta el sonido que hacen las palabras 

unas contra otras como cuentas de vidrio. 

No reconocemos el llanto de los niños. 

No podemos leer su partitura de corcheas. 

Para ayudar a mi amiga a superar su fobia 

le digo que piense, al acoplar su cuerpo, 

en el doblez del brazo, firme y relajado, 

de quien escribe inclinado a la mesa.  

Aun así, tiene miedo mi amiga

de esos escuincles que se retuercen

y empeñan en caerse, que son todo

jabón que se escapa entre manos, 

nombres resbalosos, cosas

que se rompen de un grito

contra el suelo. 

Es conveniente

afianzarlos al pecho 

para que nuestro latido parco los arrulle

 y, si estamos de pie, hay que mecerlos

como quien, indeciso, 

no sabe hacia dónde dar el primer paso. 

Y las flores en carne viva de sus bocas

abiertas, imperiosas, es mejor no verlas.

Son movimiento hirsuto, retruécanos. 

En sus encías de tiburón germinan 

dos mudas de dientes, sus huesos 

son maleables como plata fundida. 

No hacen más que morirse 

a cuentagotas, devorar los minutos 

con su llanto asombrado. 

Son todo comisuras, cromosomas, 

y ya los lleva lejos el latido 

limpio y ágil de su corazón, 

diminuto reloj empedernido.

Pero habrá sin embargo 

que cargarlos, sostener 

esos sus cuerpos tibios 

de pan recién horneado. 

Y renegar de su ciega autonomía,

sus ganas de escaparnos desde ahora.

Son tan ligeros y sin embargo pesan. 

Quizá es eso de cargar la vida ajena, 

tener en brazos su cuerpo de ventaja, 

sin otro remedio que desistir un poco 

de uno mismo, ser de la estatua

la base, la columna, 

ser de otra vida un personaje secundario, 

una vigilia remota y no tener palabras

para nadie ni conocer 

la forma del consuelo. 

de Planetas habitables, Almadía 2023

[NEUTRINOS]

quisieron hacerte creer en el cuerpo · te dijeron que era sólido · 

te dieron el tacto · ese don impune · y los metros de piel 

y los kilos de órganos · pero corta 

un trozo de madera · pero levanta una piedra ·

pero mira tu mano a contraluz ·

los neutrinos están por todas partes · atraviesan 

fronteras y murallas · sus años son de luz 

y están oscuros · no se detienen por nadie ·

y creen más en tu sombra que en tu cuerpo ·

vértigo · de raíces oscuras · vienen 

del inicio del universo y de las grandes 

estrellas que explotan · y del centro del sol ·

no eres nada para ellos · ni rostro · ni nombre 

los neutrinos no te notan · viajan a contracuerpo 

y todo lo que para ti era sólido para ellos ·

no te preocupes · apenas los perturbas ·

eres tan permeable · aunque quisiste de niña 

cerrarte como un puño · lo cierto es que ahora ·

y todo el tiempo · eres tan aire · 

eres habitada · eres lugar de paso · 

una basílica que la luz atraviesa

indiferente · eres · un verbo transitivo 

que ni a carne llega · ni a llaga · 

tu cuerpo · horadado 

reino de las fuerzas débiles ·

durante tanto tiempo no pudimos  · detectarlos  · 

pero somos animales de fe  ·  y les creímos 

bajo montañas  ·  en minas  · debajo de kilómetros de hielo 

erigimos enormes catedrales  ·  o cárceles ·

para pedirles que se queden  ·  para engatusar 

a esos diminutos dioses de bolsillo  ·  les construimos 

complejas trampas para apresarlos  ·  pero ellos · 

noli me tangere ·  pero ellos · wilde for to hold · 

sólo a veces la luz · que ellos dejaban ·  al desaparecer ·

pero eso no nos detuvo ·  estamos acostumbrados 

a amar lo que no sabe amarnos de vuelta ·  a buscar 

lo que está en todos lados · pero se nos escapa · 

(los neutrinos también tienen tres aspectos ·  existen en tres 

emanaciones distintas · estados cuánticos · o sabores · 

los neutrinos también caminan sobre el agua)

porque se escapan  · queremos apresarlos  · somos

añorantes cazadores de partículas · fiebre de huecos  · 

queremos retenerlos  · porque el amor es un deporte violento ·

porque sabemos amar lo que se nos escapa  ·  lo que no 

se detiene en nosotros  · lo que no 

sabe mirarnos  ·  iglesias ·  iglesias para un dios que no se detiene 

ante la belleza ni ante el plomo

de Las fuerzas débiles, 2024


DIANA GARZA ISLAS

REPTIBIANA

Madrecita peonza la que me heredó 

esta ansia de ser 

con alguien, voy de monstruo

de adherible llamar

llamar volver

cerebristel a contrapelo del marcito

voy de monstruo, de salmón

hacia donde me dicen que no

una y otra y otra vez que no

voy de tuerta en tuerta, voy cazando

el viento entre la gente ¿tienes viento? 

¿tú? ¿tú tienes?

perímetro me asusté, dijo, pues 

ni siquiera 

me hacía en el mundo

entonces pude cremar, de una a una 

las capas, todas las sentencias que deforman 

lo estrictamente inmaterial:

pude no ser hija, y con un asa 

balancearme al otro lado de la muerte

hallarla ahí y no ser sal, robarle el don

a quien ya ni por asomo se acordaba de mi nombre 

aunque una vez hasta nací 

de la puertita de su cuerpo, pero 

luego qué hacer con todo aquello

si ni había postigos o sentían piedras

o qué querrá el mundo de mí ¿levitar? 

¿curar con manos? ¿para qué? 

¿adivinar y qué?

¿canalizar a quién? 

¿dónde estarás? —o donna 

célibe — y mejor así: nada 

de dudas

COCOLISA

Granos y negrura en la base del viento, ven

y hazme de todo, escocea y de reverso y de frente al río

sin obstáculos hacia los músculos me sientes

escupes a la cara, tan exquisita al rumor

del nenuquito ¿recuerdas? los acostábamos de perfil

ante la gleba, pequeño incendio de temer

el ardor toda la noche 

y la noche

la noche, mamá 

mamá Josefa de cuclillas

quieta al parirme a mitad del futuro

con leche kegel y cacao en rico estribillo por todo su cuerpo

precisa la casa donde viví

y se nos fue volando, como tiempo 

al tiempo

así pude atarme a la probeta

así pude atarme, tez

deslizadiza por las hormas

hacia lo más vivo, el enigmático reptar

en la gran celebración de mi gran diva estrellándose 

por todo

lo alto 

de las coronas

bombas ánimu y anzuelo 

preciosa piedra en bruto

puntualmente a las seis con su sopita 

nueva de epopeya primordial

pues éramos fuertes, querida

y tus ojos aceituna abiertos como platos

como vírgenes

que qué miraban, no lo sé

al nacerse 

a sí mismas

—y lo recuerdo de más

SKQUIR

(De la sección Postales desde Temiscira)

Ninguna mujer es una isla

aunque se acueste sola

día a día los días y que vaya

lo que tenga que irse a donde tengan

más de fruta el sol o cuerpo

y que te valvan, que devuelvan

lo que cada noche a noche me desdice

y cabe en sorbos dulce rápido a mi boca

Toda mujer no es una isla pero cada 

día es distinto en lo que queda

la rebaba que resumo alrededor 

de una perla color carne natural

Nunca una mujer cruzó una isla

para nada. Al otro lado la selva 

en sortijas de lengua alta

ya te acogía, todo fuera contenerte

tierra dada por una y por entero éramos ya 

dos y éramos todas

Una mujer no somos isla pero fuimos—

a la costa, y sin pen-

ínsula tampoco, plenamente en aguas 

del todo al todo rodeadas 

fuimos réplica: solaz 

que hasta temí de tanta

mujer

de tanta maravilla a mí venida

TEMOSFORIAS

Con pequeños higos en la mano

destemplaba la morgue de otra vez mirarte

con pequeños higos

lo que capturé de madrugada

quitándome insectos de la boca

al vestir tu cuerpo de avenas

que del último verano avoracé

El cielo estaba púrpura por todo

empapada de semillas, fuera pieles

en breve su jugosa desgranada

así nacías de mí 

cuando yo era la tierra

y bajabas

naciendo el tesoro del infierno hacia la luz

¿Luz? ¿Cuánto dura?

¿A qué sabe por fin ese sonido?

Fondo es superficies, y subir

con la canasta bajo la loba:

este es mi pez único: correr 

se hace

lo más lento posible

correr corre,

pequeña hija con frutos demoníacos

corre en lo que eres, terracota: huesos 

de cerdo en lo que es

otra vez aquí, para quedarte

de OVVA, libro inédito


ALAN VALDEZ

LA PALMERA

I

En su libro Historia, la pensadora Ikram Antaki comenta una escena de la Odisea. Náusicaa, hija del rey Alcínoo y princesa de los feacios, encuentra a Odiseo naufragando en la orilla, desnudo y repleto de sal. Náusicaa no huye ante el cuerpo hinchado, al contrario, le trae ropa, le enseña cómo entrar, qué decir y a quién dirigirse. Así Odiseo recupera la voz y con ella, el acceso al mundo.

…….Antaki compara esa escena con otras tradiciones narrativas como Las mil y una noches o El libro de los reyes donde, al presentar a una joven, se enumeran sus adornos como si de ellos dependiera el encanto. Homero, en cambio, solo dice de Náusicaa que era como una joven palmera. Y lo era, continúa Antaki, como lo son todas las jóvenes de todas las civilizaciones.

II

Ikram Antaki nació en Damasco en 1948. Aunque su familia no era creyente, estudió en una escuela católica dirigida por monjas franciscanas.

…….En 1963, un golpe militar llevó al poder al partido Baaz. El nuevo régimen nacionalizó las escuelas. Muchas familias laicas con vínculos culturales y educativos con Europa comenzaron a irse.

…….A los diecisiete años, Antaki tomó un avión rumbo a Francia. Allí estudió filosofía, antropología social y literatura comparada en la Sorbona. Vivió casi una década en ese país. Leía en varias lenguas. Escribía.

…….Un día extendió un mapamundi, trazó una línea recta a la altura del ecuador y buscó el punto más lejano de Siria.

…….Fue México, el fin del mundo, un lugar que ella quería conocer.

…….Llegó en diciembre de 1975. Aprendió el idioma.

…….Se quedó hasta su muerte, en el año 2000.

III

De vez en cuando, mientras leo el libro de Antaki, regreso a su ficha biográfica. 

…….Me la imagino trazando esa línea.

…….No tengo un mapamundi a la mano, pero me pregunto cuál es el lugar más alejado para mí, cuál sería mi fin del mundo.

IV

Desde donde estoy ahora, en Iowa, el lugar más lejano de la Tierra en el que he estado es Teotitlán del Valle, un pueblo de Oaxaca habitado por una comunidad zapoteca que se dedica a la fabricación de tapetes de lana en telares tradicionales. Para llegar hasta allá, el autobús toma la carretera federal 190 y pasa cerca del Árbol del Tule, en Santa María del Tule.

…….Cuando iba en cuarto de primaria aprendí que ese árbol era el más grande del país. …….Recuerdo que la maestra dijo que se necesitaban muchas personas tomadas de las manos para rodearlo. Treinta, tal vez cuarenta.

…….Es un ahuehuete con el tronco más ancho del mundo, según el récord oficial. Yo solo lo vi de lejos, desde la ventana, preguntándome si hasta ese momento conocía a suficientes personas como para reunirnos un día, un domingo por la mañana, por ejemplo, y rodear el árbol. Y ya después de eso, que cada uno regresara al recuerdo del que había venido.

V

Cuando pienso en personas tomadas de las manos, pienso también en La danza de Henri Matisse. …….La pintó en 1910 por encargo de un coleccionista ruso.

…….Cinco figuras desnudas y alargadas se enlazan formando un círculo abierto. 

…….Debajo de ellas hay una colina verde. 

…….Detrás, un cielo azul. 

…….Los cuerpos son rojos y giran alrededor de un sitio que nunca se termina de mostrar.

VI

Antes de Matisse, Paul Cézanne trabajó durante años en Los grandes bañistas, un grupo de figuras desnudas junto al agua. 

…….Algunas están sentadas.

…….Otras se inclinan o levantan los brazos. 

…….Los árboles sobre los bañistas forman una estructura triangular. Y aunque parecen solo formar parte del paisaje, en sus troncos inclinados hay el indicio de que antes fueron nadadores a su manera.

…….En octubre de 1906, Cézanne sale a pintar al aire libre, como acostumbra. Mientras trabaja en un paisaje, lo sorprende una tormenta. Permanece bajo la lluvia durante horas, hasta que el agua lo vence.

…….Un carretero que pasa por el camino lo sube a la caja que usa para transportar ropa y lo lleva hasta su casa. En la entrada, dos hombres lo ayudan a bajar y lo conducen directamente a la cama.

…….Al día siguiente, todavía enfermo, Cézanne se levanta temprano y sale de nuevo al jardín para trabajar bajo el tilo. Regresa con fiebre alta. La neumonía avanza rápido y Los grandes bañistas queda inacabado.

…….El 13 de octubre de 1906, nueve días antes de morir, Cézanne escribe una de sus últimas cartas a su hijo. Comenta que el tiempo está tormentoso y muy variable, y que “los lienzos que haga no serán más que construcciones a partir de la naturaleza”.

…….Cierra la carta con un pedido simple: “¿Podrías procurarme pan de almendra en pequeña cantidad?”

VII

El pan favorito de mi padre es el panqué de almendra.

…….Yo no sé dibujar. No tengo ninguna dote de pintor. Las pocas veces que me he atrevido a tomar los colores de la naturaleza, las proporciones de mi trazo y la torpeza de mi mano acaban en extravíos de luz.

…….A mi madre, en cambio, le gusta mucho pintar. De ella he aprendido algo que Cézanne se repitió durante toda su vida: experimentar sensaciones y leer la naturaleza.

VIII

En las primeras páginas de Lo que vemos, lo que nos mira, Georges Didi-Huberman vuelve a un pasaje de Ulises y se pregunta por qué el mar de Irlanda conserva para Stephen Dedalus el color de la agonía de su madre.

…….Cierro el libro antes de llegar a su respuesta y devuelvo las páginas a su estado anterior, separadas por una fotografía de mi madre cuando era niña, junto a sus hermanos.

…….Me distraigo en la fisura.

…….Bebo de un vaso astillado.

…….Qué poca agua se necesita para perder el tiempo.

IX

El día que me di cuenta de que tenía problemas de la vista estaba acostado con mi padre en el suelo de la sala, mirando un partido de fútbol. Hasta ese momento, yo no entendía cuál era la gran emoción de mi padre al ver la televisión.

…….Miraba la pantalla: un cuadro verde interrumpido a veces por otros colores. Él gritaba emocionado, casi al mismo tiempo que las voces de la transmisión.

…….Acostado, con la cabeza sobre su abdomen, le hice una pregunta sobre las reglas del fútbol.

…….—Mira, van dos a uno.

…….Le respondí que yo no veía ningún número en la pantalla.

…….Tenía pocos años. Mi padre usaba lentes desde que yo lo recuerdo. Me prestó los suyos. Me quedaban grandes y la luz que pasaba por ellos me hacía cosquillas en los ojos.

…….Semanas después me llevaron a hacerme un examen. Me pusieron sobre la nariz una mariposa de metal, fría y pesada.

…….—¿Así o así? —me preguntaba un señor con las uñas demasiado estrechas en la punta de sus dedos.

…….Las letras de la pared retrocedían como hormigas grandes, luego medianas y luego quién sabe adónde se iban.

…….Después, con un ojo había que ver una granja y, con el otro, un globo. Semanas más tarde volvimos al consultorio de La Gran Plaza.

…….Mis lentes tenían cordones y el dibujo de un conejo en cada pata.

…….Recuerdo la primera vez que besé a alguien con lentes. Las micas de nuestras gafas chocaban y hacían un ruido parecido al de dos cucharas de plástico.

…….En medio del beso abrí los ojos.

…….También me estaban mirando.

…….Por el aumento de las micas, sus ojos se veían más grandes y podía ver con claridad las olas que se forman dentro de la pupila.

X

Virginia Woolf empieza su novela Las olas con un amanecer en el que todavía no se distinguen el cielo y el mar.

…….Dice:

“El sol no había salido aún y era imposible distinguir el cielo del mar, si se exceptúa la ligera ondulación del agua, como cuando se arruga un paño”.

XI

El año pasado toqué por primera vez el agua fría del océano Pacífico Norte. No estaba amaneciendo, pero el día estaba por terminar. No podía distinguir mucho, salvo la ondulación del agua y las últimas luces de la tarde.

…….Había caminado todo el día.

…….Cuando me quité los zapatos y toqué la arena, alcancé a ver, incluso con la poca luz, el empeine enrojecido y los dedos magullados.

…….Se oían algunas gaviotas. A lo lejos, varias personas salían con tablas de surf hacia la carretera costera.

…….Había fuegos encendidos a lo largo de la costa. Parecían fuegos que habían nacido solos al final del día.

…….Me colgué los zapatos al hombro. Tomé agua antes de entrar.

…….La arena se volvía más fría con cada paso, hasta que una ola llegó y tocó mis plantas desnudas. El agua retrocedió.

…….Yo me mantuve.

…….El mar donde crecí estaba a miles de kilómetros de distancia.

…….En esta orilla no había vegetación, pero el aire inclinaba algo, como las palmeras ante el viento por toda la costa, y yo lo veía, aunque fueran solo figuras hechas de aire, danzando con las manos trenzadas como tallos alrededor de un tronco mayor.

…….Entonces me alejé.

…….Regresé al asfalto.

…….Me sacudí la arena de las plantas de los pies y me puse los zapatos, cuando una muchacha desde una esquina, con los brazos extendidos, jugaba a dejarse sostener por el aire. Y el aire la guardaba sin esfuerzo, bajo la luz del alumbrado público de esta ciudad del norte de la que escribió alguna vez Homero.

TO DO LIST

I. Immaculate Heart College Art Department Rules

En los años sesenta, el Departamento de Artes del Colegio del Inmaculado Corazón, en Los Ángeles, empezó a ser conocido por su forma de enseñar arte. Era una escuela católica para mujeres. Allí daba clases Sister Corita Kent, monja y artista, quien les pedía a sus estudiantes desconfiar de la distancia entre el arte y la vida cotidiana. De esa práctica salieron métodos de trabajo y una lista de reglas.

…….Quizá la palabra “reglas” no termina de describir lo que aquella declaración era en realidad. La lista no funcionaba como un código coercitivo. Era una pedagogía del hacer.

…….Durante años, esa lista circuló atribuida a John Cage. La asociación venía de la última regla, que incorpora una frase del compositor y escritor estadounidense. 

…….Número 10: “Estamos rompiendo todas las reglas. Incluso nuestras propias reglas. ¿Y cómo hacemos eso? Dejando mucho espacio para las cantidades desconocidas”.

…….Cage sabía que algo del trabajo debe conservar una abertura por donde pueda permitirse el accidente.

…….Esta mañana uso por última vez la impresora de la escuela.

…….Hoy termina nuestro curso de Elementary Spanish II.

II. Anoche comí la cena

Dibujo en la pizarra: “Anoche yo comí la pizza”. Desarmo la oración como si fueran las piezas de un mueble desechable. La expresión de tiempo, el sujeto, ese “yo”, el verbo conjugado.

…….—Es pretérito —les digo—. La acción está cerrada. It’s done, bye, bye.

…….Los alumnos mueven los dedos sobre sus computadoras. Sus rostros, todavía adolescentes, a veces huyen hacia la ventana, cruzan la calle y se acuestan en el pasto frente al Chemistry Building.

…….Escribo otra oración.

…….Cuando era niño, iba de vacaciones al mar con mi familia.

…….—¿Por qué este pasado es distinto? —les pregunto.

…….El imperfecto no cierra la escena. El propio nombre de ese tiempo verbal contiene su condición.

…….La memoria era porosa.

…….Entonces escribo una vez más.

…….Cuando era niño me gustaban los libros de animales.

…….Regresan de sus juegos de primavera. Les pregunto qué compraron, qué comieron en el desayuno y qué hicieron el fin de semana pasado. El sol afuera, sin una sola nube atravesada, hace que el día tenga un cielo más vertical.

…….El ejercicio que tienen que responder consiste en completar las siguientes oraciones. Deben escoger uno de los dos verbos entre paréntesis y conjugarlo en pretérito o imperfecto.

  1. Cuando era niño, yo __________ en el patio con mis primos. (esquiar / traducir)
  2. Ayer nosotros __________ un examen de español. (cantar / derretir)
  3. De pequeña, mi hermana __________ caballos con gis en la pared. (dormir / obedecer)
  4. El lunes pasado la profesora __________ la ensalada. (descifrar / hervir)
  5. Todos los veranos mis amigos y yo __________ en la calle hasta tarde. (nadar / roncar)
  6. Esta mañana los estudiantes __________ sus computadoras. (beber / morder)
  7. Cuando éramos niños, nos __________ detrás de los árboles. (tejer / cribar)

Uso el momento final de la clase para agradecerles por su trabajo del semestre. Les explico por qué traje a Sister Corita a la última sesión. Hay algunas cosas que quiero agregar, pero me detengo. Las encuentro, de último minuto, sospechosamente didácticas.

…….Se escuchan los zippers y las butacas moviéndose en el salón. Algunos alumnos me dan la mano, otros simplemente salen, otros me dicen adiós desde la puerta. Algunos me hablan en inglés

y algunos otros me hablan en español. Algunos me sonríen. Algunos no me miran.

…….Al salir, sus rostros dejan de parecerme adolescentes.

…….Cruzan la puerta y ya no los vuelvo a ver.

…….Tomo una fotografía del salón vacío.

…….El reloj marca exactamente las 11:20 de la mañana.

…….Afuera el sol pasa entre los árboles.

III. Things to do today

Hoy hago lo de cada fin de jornada. Camino al lado del río.

…….Algunas mujeres toman el sol en la orilla y algunos hombres corren como toros.

…….Los gansos, ocupados en apariencia en su propia búsqueda junto al agua, no se dan cuenta de que los filmo.

…….Salen.

…….Me sorprende cómo, apenas entran en otro elemento, sus cuerpos saben comportarse. Las patas encuentran el lodo, el cuello vuelve a su altura, el agua se escurre del plumaje y ellos siguen caminando como si nada hubiera cambiado.

…….Un auto con globos en el techo se estaciona. Los globos llaman mi atención porque, a pesar de su ligereza, alcanzo a distinguir el esfuerzo que hacen por desprenderse del hilo que los mantiene amarrados. Del auto bajan mujeres con vestidos y hombres en traje. Están listos para su foto de graduación. El fotógrafo les da instrucciones. En cada reordenamiento de la fila para la toma, ríen y mueven las manos. Son bellos, quiero decírselos, pero el sonido de una bicicleta que hace sonar su campana me devuelve a mi paseo y sigo hasta los campos de béisbol.

…….En el trayecto miro algunos árboles y los nidos que se sostienen entre sus ramas. A ratos me distrae el megáfono del instructor del equipo de remo, que apura a sus estudiantes a lo largo del cauce.

…….More power.

…….Hold the rhythm.

…….Breathe.

…….One, two. One, two.

…….Longer.

…….Again.

Esa forma de ordenar el cuerpo con frases breves me hace pensar en otra lista famosa. La escribió Johnny Cash. En una hojita titulada Things to do today, anotó cosas mínimas y extrañas por su precisión: no fumar, besar a June, no besar a nadie más, toser, orinar, comer, no comer demasiado, preocuparse, ir a ver a mamá, practicar piano. Al final escribió también: no escribir notas.

…….Yo cargo con un cuaderno de notas a todas partes. A veces pienso que, además de ayudarme con el apuro de la información que no quiero que se me olvide, cargo con el cuaderno como sustituto de mi cámara. Lo que quiero decir es que hay veces que intento tomar algunas fotos y no funcionan, ya sea por la luz o por mi falta de habilidad. El error. 

…….El cuaderno me ayuda a describir una imagen específica cuando la cámara no logra entenderla. Por ejemplo, desde el invierno quise tomarle una foto a un árbol seco del parque. Sus ramas crecían con tanta amplitud que, si alguien me hubiera preguntado cuál era el arce negro que originó el bosque, yo habría señalado ese. Sin embargo, mi cámara, por alguna razón, no ha conseguido que el árbol y mi ojo lleguen a un acuerdo.

…….Tengo demasiadas notas.

…….Tal vez debería hacerle caso a Johnny Cash.

IV. El agua que bebes cuando te despiertas por la noche

En El libro de la almohada, un texto escrito por Sei Shōnagon, escritora japonesa de la corte imperial a finales del siglo X, aparecen muchas listas. No son listas de pendientes ni tampoco son reglas. Son listas de atención.

…….Una de ellas lleva el título de “Cosas que te hacen sentir alegre”. La primera cosa que enlista es el agua que bebes cuando te despiertas por la noche. Es cierto, esa forma de felicidad la conozco.

…….Otras listas suyas son igual de importantes. En “Cosas que enervan”, aparece un invitado que llega cuando tienes algo urgente que hacer y se queda hablando por horas sin parar. En “Cosas encantadoras”, la cara de una bebé pintada en un melón. En “Cosas que parecen frescas y puras”, las vasijas de barro sin barnizar. En “Cosas que parecen vulgares”, una raya mal hecha en el cabello negro. En “Cosas que ya resultan fútiles y recuerdan un pasado glorioso”, un pintor que tiene mala vista. En “Cosas que se pierden al pintarse”, el maravilloso semblante de hombres y mujeres tal como se describe en los cuentos.

V. Cosas que fotografié hasta antes de llegar a casa

Al pasar de nuevo por el parque, me doy cuenta de que lo que creí una reunión de graduados era, en realidad, una sesión de fotos con los groomsmen y las damas de honor.

…….Varios metros más adelante, todavía escucho los aplausos.

…….Parece que por fin consiguieron la fotografía que buscaban.

…….Estoy tentado a voltear una vez más, pero prefiero que la imagen se quede así: deficiente o completa, defectuosa y nítida.

…….Cuando era niño, me gustaba ver caricaturas por la mañana.

…….Ya sentado en mi casa, reviso las fotos que tomé durante el día.

…….El salón vacío.

…….Las cortezas de los árboles.

…….El río permitido por el sol.

…….Los huecos abiertos por una luz que no se explica muy bien.

…….Este es mi único pendiente para el resto del día:

La brisa acariciaba el cuerpo

de un hombre acostado en su jardín.

Comienzo a calificar los exámenes finales de mis estudiantes.

…….Question 7: Cuando eras niño, ¿qué te gustaba hacer?

…….Cuando era niña, yo comía las manzanas por todos los días.


ROCÍO CERÓN 

NUDO VORTEX

[arqueología del padre]

Tramado. A la variedad del catálogo de llanto habrá que ponerle cabezas, costos por las cabezas y los naufragios. Incendio. Nudos de porcelana, gesticulaciones de la mano donde se posa la rosa. La que pulveriza la atenta mirada del infante.

Nuestro padre murió incendiado, sobrevivió sólo su sonrisa, su media sonrisa. Y la frase de los labios que no pudo enunciar: 

…………………“Dime cuál es el secreto cada vez que nos decimos adiós.”

…………………Recoger la humildad de tus súplicas, rellenar el corazón con moho. Pasadizo donde las algas son frutos que el aire crispa. Restituirse. Panal de acertijos o activación de lenguas en paradero oscuro. —Mientras en las calles los hombre desertaban ante la guerra y la proximidad de otra guerra, las mujeres cuantificaban las migas.  Asilo.

…………………Una forma. La misma forma:

Debajo de la palabra padre hay sangre, cal, rodajes de un tiempo que ha borrado su cuerpo.

 [estela colectiva de un memorial en los jardines de abetos]

lanza: 

palabras/ asuntos relacionales/ frases célebres/

………………………………………………………consignas populares/ 

cápsula tiempo///cápsula mundo///cápsula psicó-neurótica-sensual

(mandril, al animal morderle la cola, el interior del intestino)

Desaparezcamos las mierdas de perro en las calles. Capaz el aire se conmueve.

Mil novecientos setenta y cuatro mil doscientos segundos. La nave. La nota psicotrópica de una noche. Golpe. Golpe. 

Sampler.

Se desconoce la sombra de un usuario portentoso de twitter. Casi cinco mil seguidores equivocados. Eso. Lo dijo ya a la masa de electropunks el sacerdote de cobertizos.

…………………[Reflejos. Simulaciones. La estela piscotrópica deja una generación de alucinados.] 

Camuflaje.

Acordes destrozando neuronas: “Muerte a Bonnie y su turn around bright eyes” 

Calcinada la última neurona.

En una sola ocasión, la línea. Se descubría en el vuelo, en las hormigas, en su paso, incansable.

Una voz relacional —colectivo, comunidad, voz del pueblo, según— enunció primer palabra (hablen fuerte): primer palabra de la especie: 

………………………………………….m  a   m  á 

el mundo se descubría (pieza tentacular, candado a tierra).

El despertador suena, boca voraz de continente amazónico estrujando, donde el relato masculla: ¿frío en la ribera? ¿costa transiberiana en vuelo bajo?

Sones y líneas, a destierro. Energía que oscila entre magnetismo animal y voces de ultratumba. 

…………………Seguir la corriente de energía que hay entre los puntos; un elefante; una vez en América hubo creyentes. Adoradores de Xipe Totec. Gema.

¿Preciosa?

Semi. Como los amigos que abandonan en la fiesta al amigo recostado en un sillón. Semipreciosos: los calcetines de un ex amante sobre la cama la última noche que pasó contigo, la edición pirata de Primero sueño con erratas, la piel del más reciente de los cuerpos, la camiseta firmada por Depeche mode. 

¿Qué es precioso, qué semi?

Black celebration; dibujos entrelazan códigos: vida comenzada cuarenta y tres años atrás. 

Canciones develan el signo zodiacal. 

Signos musicales (pezón erguido) que dicen no eres ya esa joven que podía usar psicotrópicos toda la noche.

…………………¿Cuántos dibujos has hecho de tu vida hasta este preciso instante, hasta este instante mismísimo? 3.12678.000 

Poema, líneas suspendidas en lenguaje tentacular, simulacro de vida detenida. 

Palabra acantilado. 

Imagen que se detiene en sonoridad interrumpida por exclamación, punto donde algo se revela: enunciación donde radica la verdadera trama del estallido: entre las cenizas del cigarrillo ya tamborilean los dedos. 

¿Quién aquí es revolucionario? La apatía es la pobreza de la imaginación.

Línea recta sobre orangután. Línea ondulada. Levanta la mano, el dedo, el ensayo para dejar que la libertad deje de ser palabra manoseada y regrese a trasvasarse entre los muros de una habitación de paso. 

El mundo no es sólo política, y lo es a la vez, como el poema. 

Eleonora ama a las aves. 

…………..

Eleonora ama los continentes que se desprenden de otros continentes.

…………..Sobre cada trazo áurico hay un recuerdo que trae terrazas interiores: inferir que el tiempo se desteje como la cabellera de la mujer que desnuda su cuerpo ante un tatuaje. 

¿Quién tiene en esta ciudad una terraza que dé hacia el infinito de la pata de una hormiga? 

Por favor, señores técnicos: APAGUEN LA LUZ DEL CENTRO.

Aparición. Un ruido despertó a ambos hermanos. 

Espectros, carraspeo de Patti Smith con escupitajo incluido, versos de Rilke: una voz habla todas las mañanas en el jardín de los abetos. 

…………………La voz del barrio, de los seres donde las espaldas se cubren de musgo y ladrillos. Aparición. —A los acantilados ascender desde la memoria, al barrio amansarlo en sangre; cuneta desde donde se observa el vuelo del auto: Brindisi en la mira; miles de estrellas y pasto búfalo corren por las venas; aleja el veneno de tus muslos, drena de cavidades humores abisales.

Líneas bajan, líneas suben.  

Lindos platillos voladores dan la bienvenida.

Psicotrópicos. 

Ayahuasca. 

¿Viste luces? ¿Sentiste la corteza del árbol? ¿Sentiste el poder del ave viva en ti? ¿Vomitaste, cierto? ¿Por horas, cierto? Pero ese halo de magia persiste. Persiste. Aprieta los párpados.

Opiáceos. 

Hidrocodeína con acetaminofén. 

Galones de palabras llenas de ardores y heridas. Marina Abramovic. Guillermo Gómez Peña. Melquiades Herrera. O la lengua de tu madre. Desde la lengua de tu madre hablas. 

Decir la primera palabra, la que marca para la vida.

Cada uno tiene una palabra que lo delimita. O lo acrecienta. O lo incita a lanzarse.

Abismo

Los gestos, su voz también. Las líneas de las corvas, sí, las que están detrás de las rodillas, cuentan los minutos de existencia. Estrías

Una tonada, fraseo. 

…………………¿Cuándo fuiste a la ópera? 

Corre en despoblado. Nunca sabrá quién es. La amazonia, el desierto de Sonora, las flores del continente, violetas 

………………………………………….eran. 

Eran, de manera sutil, un calado, una zanja entre lo que había en ese dosel transiberiano, lleno de verdor (el hielo había fingido huida): 

La voz, tramado. Esbozo recto sobre trazo ovalado. 

Amor. 

Sobre el cuerpo de Juan, el cuerpo de José, sobre el cuerpo de José el cuerpo de Ana, sobre el cuerpo de Ana, el de Tomás, sobre el de Tomás, el mío, el tuyo, el de ella. Masa acuífera. Ballenas acardenchadas, desapareciendo.

Balanceo. Distrofia. Simulación a la hora décima de la noche: 

(((olores)))

…………………Ocres, amargos, ancestrales: la cal de la fosa común donde yace tu padre, la comisura de los labios del hombre tatuado, el olor de los pies de quien ha marchado miles de metros, millones de centímetros cúbicos para vencer una idea obsoleta. 

Huele la piel del compañero de tren. Demarca. Huele y demarca. Cuestiona. Absorbe. Demarca. Absorbe. El flujo. Es difícil. Pero cuando se avanza se hace en colectivo. En colectivo. Observa. Huele. No más simulación de olores: te amo porque hueles al paraíso de los años.

LEVÁNTATE: HABLA.

&                &                  &                  &                   &

Sobre la gramática, los cuerpos. En las palabras los cuerpos. Orgía verbal. Orgía de corvas. Toca a tu vecino. Tócale el hombro, el brazo, el pecho, el dedo meñique. Tócalo. Dibuja en su piel el espacio que tú pienses, el espacio más libre. Más explosivo. Más sexual. Más sincero.

Líneas desdobladas, líneas que caen. 

Respiración. 

¿Cuántas horas puedes mirarte a los ojos en el espejo y no perder contacto? 

Colectividad feroz. Colectividad voraz. 

Improvisación. Reticulares bajan sobre cada hombro; notas, selección sonora, el noveno compás avanza como latido por cada una de las uñas, recorre el estómago, el intestino grueso, invade la piel: 

¿escuchas el lejano canto de la hidrocodeína?

Anticipo, todo pasará. Hemos sido felices por breves segundos. Aunque el mundo sea extraño.

En el oído, penúltima frase:

Voz en la inmensidad del silencio. En la inmensidad de tu voz el silencio. El silencio en tu voz. En tu voz, la inmensidad. En tu voz. En su voz. En cada voz. En la inmensidad. En cada voz. En silencio.

En.

“¿Te grabo música”, preguntó él, “todo Fluxus” dije, “todo Fluxus”. 

Cantata.


YAXKYN MELCHY

EL ARADO EN LA TIERRA

01100111 01101001 01110010 01100001 01110011 01101111 01101100 01100101 01110011 00100000 01100111 01101001 01110010 01100001 01110011 01101111 01101100 01100101 01110011 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01101101 01100001 11101101 01111010 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01110100 01110010 01101001 01100111 01101111 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01100001 01110010 01110010 01101111 01111010 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01110000 01100001 01110000 01100001 00100000 01100101 01101100 00100000 01110011 01110101 01100101 11110001 01101111 00100000 01100100 01100101 00100000 01101100 01100001 00100000 01100111 01100101 01110010 01101101 01101001 01101110 01100001 01100011 01101001 11110011 01101110 00100000 01100101 01101100 00100000 01110011 01110101 01100101 11110001 01101111 00100000 01100100 01100101 00100000 01101100 01100001 00100000 01100111 01100101 01110010 01101101 01101001 01101110 01100001 01100011 01101001 11110011 01101110 00100000 01100101 01101100 00100000 01110011 01110101 01100101 11110001 01101111 00100000 01100100 01100101 00100000 01101100 01100001 00100000 01100111 01100101 01110010 01101101 01101001 01101110 01100001 01100011 …….01101001……. 11110011 …….01101110 …….00100000 

de El Sol verde, 2010

LA FUERZA DEL MONTE TSUKUBA


Enero, 2018. Inédito.

CRISTO Y LAS GALLINAS DE LA SIGUIENTE GENERACIÓN TRANSGÉNICA


“¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos,
como la gallina junta sus pollitos bajo las alas, pero no quisiste!”


Mateo 23:37


Es hora de mirar al frente
…….y con el corazón
De reconocer la responsabilidad
De corregir algo
De palpar el sufrimiento
…….y abrazar

Ayer fuimos al T-PIRC
…….llamado el laboratorio de la siguiente generación: 次世代

Aquí, donde crecen los tomates modificados genéticamente
…….no sé si hay Antropoceno autoconsciente
…….u otras cosas por el estilo

Aquí, en el corazón mismo del producto transgénico
…….y del livestock
…….lo que hay es la siguiente generación

Y aquí se habla de eficiencia y reciclaje
…….de robots y de técnicas de alimentación
…….de los animales-recursos

Y se habla de cómo suplir la demanda
…….creciente de carne, desmedida,
…….de pollo, lácteos y huevos, todo el año
…….y el desafío de la falta de humanos
…….que mañana se hagan cargo
…….de los animales que son
…….esa carne, lácteos y huevos

Y se habla de las dificultades
…….como de importar forrajes desde los EUA
…….o de nutrir con puros granos y soya
…….a quienes originalmente comen pastos

Y entonces aparecen las soluciones tecnológicas
…….los cargamentos
…….las máquinas
…….las investigaciones
…….todo ello, lo que ayuda a sortear
…….los problemas de la siguiente generación

Y se sortean los problemas 

Y sin embargo…

¿Por qué nos hemos juntado hoy a hablar de “Ganadería x Literatura”?
…….¿Qué sentido hay detrás de todo esto? Profesores

¿Quizá esa “x” significa
…….un anhelo
…….de intercambio
…….o de multiplicación fecunda?

Aquí están nuestros dos guías:

Tajima sensei
…….Eguchi sensei

Y el profesor Tajima (investigador del ganado y la avicultura)
…….nos expone una comparación numérica
…….de las especies
…….que aparecen en el Kojiki (El libro de las antiguas crónicas japonesas)
…….y las especies
…….que aparecen en el libro de Génesis

Kojiki 古事記…….Génesis
Pájaros 鳥43…………..Cordero 55
Caballo 馬34…………..Vaca 32
Gorrión 雀34…………..Burro 24
Jabalí 猪30…………..Pájaros 24

Y nos revela lo que aclaran las palabras antiguas:
…….en el libro japonés
…….predominan los animales salvajes
…….en el libro de Israel
…….predominan animales domésticos de granja y pastoreo

La profesora Eguchi (literata)
…….nos expone su investigación de las ovejas,
…….borregos, carneros,
…….corderos y cabras,
…….una diversidad lingüística
hasta llegar al agnus dei

Y nos revela la escasa presencia de los ovinos y caprinos
…….en la historia de la alimentación del Japón
…….y una reciente presencia de los corderos
…….en la literatura del Japón moderno

Y yo pienso en el cristianismo
…….en qué hace
el cordero de Dios
…….en estas islas

Luego, la profesora Shimizu (filósofa)
…….nos expone el caso de un artista
…….al que le dicen el “hombre cabra”
…….porque anda, imita y medio vive como cabra
en alguna zona del continente europeo

Luego vamos todos a conocer a los animales
…….y luego vamos todos a sentir la realidad

Y la realidad empieza
…….con el borrego experimental
y pasa
…….por las vacas experimentales
y termina
…….con las gallinas y los pollos experimentales

Y allí, se convierte
…….en una chō-riarity (una cruda realidad)

Después de proveernos de batas, botas, capuchas y
…….y desinfectante
…….el sensei nos guía por cuartos en penumbra
…….con jaulas atiborradas de gallinas
…….frente a jaulas atiborradas de gallos
En las hileras de dos pisos de jaulas diminutas
…….dos gallinas por jaula comen y ponen huevos
…….rodeadas de paredes oscuras como cavernas
…….cubiertas con costras de polvo y mugre…….

Escucho el cacareo nervioso
…….el grito incesante, siento 

¿Hay aquí dolor,
…….Cristo?

Entonces el profesor nos lleva al fondo de las jaulas
…….y nos pone a cada uno
…….un pollo entre las manos
…….—agárralo bien firme de las patas
…….y luego abrazándolo te lo acercas al pecho— nos dice
…….y nosotros así hacemos
…….y el pollo se tranquiliza
…….y siento el calor de su temperatura
…….y el profesor nos dice
…….—el calor corporal de los pollos es mayor al nuestro
…….alrededor de 40 a 41 grados—

Entonces con el pollo sostenido
…….comprendo nuestro pecado:
…….entre el calor
…….y las granjas avícolas
…….a gran escala
…….están los virus

Luego regresamos los pollos a sus jaulas
…….¿Hay aquí dolor,
…………..Cristo?

Ésta es la cruda realidad —nos dice—
…….y nos explica sobre sus investigaciones
…….con los huevos y los pollos
…….y las máquinas incubadoras autorreguladas
…….—costosísimas—
…….que empollan huevos por cientos
…….y nacen los pollos en estas máquinas
…….los 365 días del año
Y yo pienso de dónde viene la energía
…….para los pollos y las incubadoras
…….y el pecado otra vez
            se me aparece
…….como un rayo eléctrico
…….que va desde una planta de energía nuclear
…….a la pechuga de pollo
…….rellena de vegetales y queso
…….que me comí sabrosamente en el almuerzo

Hay mucho por hacer
…….parece decir el profesor
…….con sus investigaciones,
…….y yo hago mi parte, literatos
…….¿tú,
…….eco-poeta
…….qué dices
…….frente a la realidad de la vida?

Ayer me he preguntado por el día de hoy
…….¿a dónde ir,
…………..Dios?

¿Hay también un Cristo que diga
…….dejad que los animales vengan a mí?

Y entonces veo una escena
…….la de Cristo recién nacido en un establo
…….rodeado de los animales
            ovejas, burros, vacas, pollos
        y los humildes pastores
…….que celebran al rey
…….de la esperanza
…….y el perdón

Y veo una luz
…….como la de una estrella
…….pequeña que relumbra
…….con persistencia:
…….es la historia de mi amigo Shinnosuke en Saitama
…….con sus gallinas
…….es la de Raúl en Santa Clara de Yarinacocha
…….con sus pollos
…….es la de Ámbar en San Cristóbal de las Casas
…….con sus gallinitas de guinea
…….es la de Carlos y Sandra en Santa María Zacatepec
…….con sus patos y guajolotes

Y pienso y siento, Dios
…….sí, hay muchísimo que hacer, hermanos
…….
la cuestión es
…….¿cuál es el primer paso?

Marzo, 2021.

Ichinoya, T-PIRC (Tsukuba-Plant Innovation Research Center), Japón.

* “Antropoceno autoconsciente” (Self-conscious Anthropocene) es un término acuñado por la crítica Lynn Keller para nombrar al fenómeno de la consciencia cultural y crítica de la escala y severidad de los efectos de la acción humana sobre el planeta.

Revista Ecozon@, 2023

ENTONCES SOÑÉ QUE ENSEÑABA POESÍA EN EL PARAÍSO

Nuevas montañas frente al estanque.

El contorno del que habla es casi invisible en el mundo del lenguaje, pero en las palabras cobramos un contorno, un color, una forma, somos piedra o somos aire, y emanamos un olor, un almizcle. Un poeta que trabaja las palabras no se conforma con vestir las prendas del día; no, las investiga. El poeta toma la palabra, la corta, la divide, la hace pedazos; entonces, la palabra que era algo redonda y tersa ahora es un trozo piramidal, calcáreo. Y la palabra rígida se estira y estira más, pacientemente, entre dos alfileres de instante hasta que comienza a tomar formas extravagantes: el vidrio se torna plástico; el leño se curva entre la humedad. 

El mundo se llena de huesos, se llena de formas, se llena de producciones y cosas que se pronuncian. La palabra comienza a mostrar al poeta su materia sujeta a pensamiento, a investigación. Pero hay otro ser del poeta, quizá el mismo, que se pregunta si la palabra es habitable, deseable, ética. Para este poeta, en la palabra habita un eterno fuego; piensa, en un poema habita el amor. No se conforma con las luces del lapislázuli, con cinturones de asteroides que han dejado los sustantivos al desintegrarse, ah, ni con los túneles de los topos verbales. 

La vida de la lengua nos rebasa, su aire arborescente. Si se aspira al reconocimiento, si se vive encantado con hacer obras, la arena los sueños sepultará. Quien busca lo auténtico no se rinde ante su vanidad. Aquietándose, busca algo detrás del espejo. En el umbral está el manantial que circunda la casa de Dios; el riachuelo nace enfrente de la presencia y desde allí manan los mundos. Dichoso, agacha más la cabeza, abandona la fuerza de sus manos, abre su pensamiento, ¿es ésta la fuente amorosa de donde surgen las aguas?

Descubre lo que no sabía: la palabra puede multiplicarse, como los panes, puede crear semillas como las plantas, puede dar a luz y extirpar tumores, como la partera, como el cirujano. Resuena un trueno en los montes del corazón. Dios en las palabras comienza a abrir el universo en su trabajo. 

Escucha murmullos que llegan como ecos desde el final de los tiempos, murmullos que llegan desde el pasado sin nombre. 

Es la fuerza del monte; es la libertad; es la danza donde comienza y termina riéndose tiernamente. Revisa los giros, la alegría, el color entre las ondas que se propagan. Ahora es como una piedra a la orilla del riachuelo y las aguas bajan haciéndola resonar. 

Surge una voz donde cualquier palabra puede llenarse de compasión y arder; en su lengua, las palabras iluminan la libertad de los reunidos. Pisando el suelo, de su tropiezo nace la risa; de su dolor una nueva esperanza. 

Su trabajo se ha arraigado en el paraíso. 

El paraíso es lo que todos necesitan del poeta. 

Tsukuba, 2026, inédito.